Recién comienza la temporada de lluvias y de las oficinas de “protección civil” del municipio de Morelia se informa sobre las colonias de alto y mediano riesgo de inundación. Al final de la nota se dice: Si tu colonia se encuentre en la lista, ya estas avisado.

Según Protección civil las colonias que se construyeron sobre los humedales y aun lado de los causes de los ríos son los de alto riesgo de inundación, entre ellas: “las colonias y los fraccionamientos Benito Juárez, Abasolo, Torremolinos, Agustín Arriaga Rivera, Campestre Club Las Huertas, Gertrudis Sánchez, Medallistas Olímpicos, Chapultepec Sur, Zaragoza, Prados Verdes y Carlos Salazar, así como el boulevard García de León y la avenida Poliducto”.

Qué bueno que el gobierno actual avisa a su población sobre los riesgos de inundación y deslaves. Pero por otro lado, las preguntas que se generan son: ¿Por qué las empresas inmobiliarias construyen en esos lugares? ¿Por qué el gobierno permitió la construcción de viviendas en esos lugares?

Las respuestas son falta de ética, ignorancia y corrupción.

La población es la que pierde su patrimonio, unos más otros menos. Unos se endeudan por 30 años para pagar sus casas a crédito y además deben corre con los costos por las inundaciones.

Las inundaciones en la ciudad de Morelia Michoacán se han producido desde tiempos remotos, el relieve, los suelos y la vegetación natural revelan la presencia de humedales y de zonas de inundación extraordinaria al borde los ríos. Esos sitios se seguirán inundando, sin más.

Sin embargo, en los últimos tiempos las inundaciones se han presentado con mayor frecuencia debido a:

  1. La “rectificación” de los ríos lo que significa hacer rectos los causes
  2. La conversión de ríos intermitentes en desagües
  3. El sellado de los suelos en las partes altas por la construcción de casas y carreteras

Las dos primeras propician el aumento de la velocidad del agua y pérdida de la biodiversidad. La tercera impide la retención del agua en el suelo y por consecuencia un aumento del volumen y de la velocidad de la escorrentía.

También hay que decir que la pérdida de suelo por erosión en las lomas y montañas propicia un aumento del volumen del agua y de su velocidad para arribar a las partes bajas del relieve.

Además, un alto porcentaje del agua que propicia las inundaciones no cae sobre la ciudad, se precipita en las montañas

¿Qué se puede hacer?

  1. El fortalecimiento de la gobernanza en la regulación del uso de la tierra
  2. La creación e instrumentación de planes de apoyo a la población moreliana para disminuir la vulnerabilidad mediante la creación de alertas tempranas y construcción de refugios.
  3. Fomentar la cultura de la prevención ante las inundaciones y otras amenazas mediante la educación en todos los niveles. La creación de libros, folletos, maquetas y páginas web con las zonas de alto, medio y bajo riesgos de inundación.
  4. Obras de conservación de suelos en las partes altas del relieve
  5. Conservación de la vegetación rivereña
  6. Conservación de los bosques en los alrededores de la ciudad

Se  recomienda la elaboración de un mapa de suelos a escala de detalle 1:10000 de la zona periurbana de Morelia y analizar sus funciones ambientales para tomarlas en cuenta en el “Plan municipal de desarrollo” ya que en el del periodo 2012-2015 no fue tomado en cuenta. Un buen conocimiento edafológico de las zonas periurbanas permitirá su valoración ambiental con lo cual se podría frenar la frecuencia e intensidad de las inundaciones, entre otras funciones ambientales de los suelos.

La atención de los gobiernos y de la población en general a las inundaciones en la ciudad de Morelia pasa casi exclusivamente por la realización de obras de ingeniería, obras de remediación de daños, soluciones parciales, importantes pero insuficientes. Las obras de ingeniería para la solución de las inundaciones no deben ser ni la primera ni la única vía de acción gubernamental.

Le corresponde al gobierno vigilar a las actividades de las empresas constructoras y a los asentamientos irregulares, vigilar que el crecimiento y expansión urbana deba de hacerse con base en conocimiento científico y técnico por el bien común y no por el bien de unos cuantos.

El mensaje a los constructores (empresas y particulares) debería ser:  “Si construyes casas en zonas de inundación tendrás una gran multa, ya estas avisado”.