(Texto originalmente escrito en castellano, las traducciones automatizadas pueden contener errores de redacción)

Cuando los profesionales de las ciencias del suelo llegan a Yucatán e intentan colaborar con campesinos de origen maya se dan cuenta de que ellos, los campesinos, tienen conocimiento edafológico porque dan nombres a los suelos en la lengua maya, es decir, reconocen la diversidad de los suelos de la región.

La diversidad de suelos (edafodiversidad) en zonas del karst (sobre roca caliza) de Yucatán es muy grande, los suelos varían en cuestión de metros en las plataformas calcáreas de reciente emersión o afloramiento, situación que a menudo no se explica ni se reporta en la mayoría de los libros de suelo. Hay grandes diferencias entre los suelos negros (Leptosoles) de las partes altas de los montículos y los suelos rojos (Luvisoles) de las partes bajas, entre estos extremos hay otros suelos de color marrón (Cambisoles) y solo una distancia de no más de 100 m.

El reconocimiento de los suelos no termina con el nombre dado en maya, los cultivos son sembrados en diferentes suelos, las plantas silvestres forrajeras, forestales y medicinales también crecen de manera diferenciada en cada suelo, otras funciones ambientales de los suelos también son diferentes, como por ejemplo la capacidad de limpiar el agua residual de las granjas porcinas.

La gran diversidad de suelos del estado de Yucatán a distancias cortas ha propiciado la agricultura de presión o de sitio específico que se practica desde hace siglos, un gran ejemplo es la milpa maya con más de 30 cultivos en unos cuantos metros cuadrados. Por cierto, los mayas tienen su unidad de medida del terreno denominada mecate, se refieren a una superficie de 20 x 20 m.

En muchos casos los campesinos de origen maya tienen mayor conocimiento edafológico que los profesionales formados en las universidades; sin embargo, los que hacen los planes agropecuarios y de uso de la tierra no tienen conocimiento de suelos, ni de nivel técnico con las clasificaciones internacionales (INEGI, WRB y soil taxonomy) ni sobre la clasificación maya de suelo.

El desconocimiento de los suelos en el estado de Yucatán es muy grande en los ámbitos técnico y científico, son realmente escasos los profesionales formados en las ciencias del suelo e incluso algunos de ellos no dominan la clasificación maya de los suelo. Es por esta razón que se espera que los agrónomos, biólogos, ecólogos, botánicos, zootecnistas, ingenieros civiles, y profesionales de las ciencias ambientales cuenten con una herramienta que les permita una mejor comprensión y comunicación cuando trabajen con los suelos.

La app clasificación maya de suelos contiene el conocimiento maya acumulado a lo largo de milenios de uso. En la app “Clasificación maya de suelos” el usuario encontrará la definición de los nombres mayas de suelo con una descripción de las propiedades y con imágenes y fotografías de perfiles de suelo. Los nombres de las clases maya de suelo están organizados a manera de clave dicotómica y se incluyen los grupos de suelos y calificadores de acuerdo con la clasificación internacional de suelo denominada WRB. El mapa permite conocer en la asociación de clases maya de suelos que se localizan en un sitio determinado utilizando el  GPS del teléfono.

Figura3

Un mejor entendimiento de los suelos tendrá repercusión en la agronomía (mayores y mejores cosechas y rendimientos), restauración y conservación de ecosistemas (mejor selección de especies para la reforestación), mayor y mejor producción de forraje, mejor entendimiento de los peligros de colapso de carreteras, edificios y casas, entre otros aspectos.

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