Si quieres solucionar un problema de la vida real: no seas demasiado “algo”

Si quieres solucionar un problema de la vida real: no seas demasiado “algo”

Trabajar en la ciencia ahora es mucho mejor que antes, el desarrollo de tecnología para generación de miles a millones de datos e imágenes es maravillosa, la posibilidad de analizarlos con poderosos hardware y software es fantástico y la “nueva matemática” ha hecho que la generación de conocimiento científico sea realmente fantástica en temas y número de artículos. Pero, pero… la ciencia no siempre llega a resolver problemas de la vida real, la generación de conocimiento y sabiduría es solo el primer paso.

Los problemas de la vida real requieren equipos multi (muchas disciplinas), inter (varias disciplinas diferentes) y transdisciplinarios (varias disciplinas y otras formas de sabiduría). Me refiero a problemas como, el aumento de la producción de alimentos en comunidades rurales, el mejoramiento de sistema de salud de un país, al ordenamiento ecológico del territorio de algún municipio o estado, a este tipo de problemas me refiero y muchos casos más.

En el caso de las empresas se llega a recomendar que el gerente no sea de la especialidad del producto porque esa visión de la disciplina muchas veces les nubla la razón, se mueren de gusto por el software que no se vende, se sienten extasiados con el vuelo del dron que no cobran, son felices dándole clic a SIG sin saber cobrar, ni interpretar. Así, muchos casos, no es bueno tener solo una mirada del problema.

Clic-MD para analizar el cambio climático

Como trabajo en una universidad debo convivir con profesionales y alumnos de muchas áreas, porque yo me divierto como científico trabajando en problemas de la vida real, no solamente científicos. Recientemente han llegado a mis castos oídos y a mis ojos frases como:

Hacer mapas no es ciencia, de un químico hablando de un geógrafo.

Aplicar recetas químicas no se requiere pensar, de un sociólogo a un químico.

Meterse a las cuevas no puede ser ciencia, de un ingeniero a un espeleólogo.

Pasar las muestras por el magnetómetro no tiene ninguna gracia, de un geógrafo a un físico.

El suelo no tiene nada que ver en un ordenamiento territorial, de un biólogo a un edafólogo.

Una y otra vez me toca corregir a mis colegas y alumnos, ¿Cuántos mapas has publicado para decir que es muy fácil hacerlos? Ni siquiera puedes pronunciar magnetización remanente isotermal de saturación. ¿Tu podrías hacer esos análisis más rápido, más barato y mejor? Seguramente ni sabes de las funciones ambientales del suelo, el 95% de los alimentos se cultivan en el suelo.

Diseñamos el software y la app que tienes en mente

Un problema de la vida real requiere muchas miradas, lo cual requiere la conformación de equipos de trabajo, que atiendan los temas y detalles que el líder no conoce, ni conocerá.

En las empresas pasa lo mismo, el ingeniero no deberá esperar que el gerente quede igual de contento con el algoritmo que acaba de desarrollar. El gerente deberá esperar que el ingeniero no entienda de finanzas o, peor aún, de leyes. El biotecnólogo no entiende de márquetin, ni le interesa, él es feliz con la nueva formulación del brebaje, aunque no se venda.

Por lo anterior, si quieres solucionar un problema de la vida real e innovar no seas demasiado “algo”, o como diría mi madre: ya madura un poco por favor.

Coman frutas y verduras

El libro “suelos, ambiente y algo más”: celebrando el día del suelo

El libro “suelos, ambiente y algo más”: celebrando el día del suelo

Extracto del prólogo del libro “Suelos, ambiente y algo más”

Fue una grata sorpresa para mí recibir un correo electrónico del Dr.  Francisco Bautista Zúñiga, con el archivo de su libro Suelos, Ambiente y Algo más… y otra más el que me pidiera le escribiera el prólogo al mismo. Aproveché las vacaciones decembrinas para leerlo y confieso haberme quedado atrapada por la lectura: textos cortos, como él mismo comenta en su Prefacio, ya que es una colección de artículos publicados en su blog: 15 sobre suelos, 18 sobre Ambiente y 15 sobre Algo más…. que incluye diversas temáticas, principalmente relacionadas con la escritura, resumen y publicación de artículos y libros científicos; todos ellos bien documentados, en lenguaje fácil y ameno y muy interesantes. Es decir, lo escrito en el libro ha tenido una gran divulgación alrededor de todo el mundo: México, EEUU, Rusia, Colombia, España, Perú, Argentina, Ecuador; Chile y Francia), pues se tienen a disposición esos artículos cada vez que se quiera consultarlos en un solo documento escrito. https://www.researchgate.net/publication/318838097_Suelos_ambiente_y_algo_mas

Francisco es generoso: comparte el conocimiento gratuitamente y como muestra  pone la sabiduría maya y el conocimiento científico sobre los suelos del estado de Yucatán en una App de uso público y gratuito en el artículo 2 y la App «Calculadora Edáfica también pública y gratuita para  el estudio del perfil completo y los cálculos rápidos y confiables sobre las propiedades de los suelos, en el artículo 7; el Atlas de suelos de América Latina y el Caribe, cuya liga para descargarlo gratuitamente proporciona en el artículo 8 y que comienza con una impactante frase del expresidente Norteamericano Franklin D. Roosevelt: “La nación que destruye su suelo se destruye a sí misma.”; una App para Smartphone, con la cual se calcula de manera rápida y fácil el carbono orgánico del suelo por horizonte, se descarga gratuita en Play Store en el artículo 10; ambiente: La App “Plagas forestales” puede descargarse de manera gratuita, como indica en el artículo 23.

La narrativa de Francisco atrapa, por ejemplo, cuando describe la conferencia “Suelo-hombre: una simbiosis vital” por la Dra Elvira Díaz y el Dr. Juan Albaladejo, me quedo como él, con las ganas de leer el texto de la misma y deseo que los autores la publiquen pronto.  Siendo yucateca y educadora ambiental, desde luego tuve un especial interés en leer el artículo sobre los suelos más eficientes para ser utilizados como reactores para limpiar el agua residual de las granjas porcinas, ya que Yucatán es tercer productor de carne porcina y por ende, de aguas residuales de alta carga orgánica en México; y más de leer que la investigación fue realizada por la Dra. Yamile Aguilar y colaboradores, a quien conocí como alumna de la Licenciatura en Biología de la Universidad Autónoma de Yucatán y a la que Francisco ha transmitido su amor por los suelos, un ejemplo de joven científica mexicana que dice al igual que él “porque lo conozco; porque sé cómo es; y porque se cómo funciona, yo amo al suelo”.

M. Ed. Rita Minelia Vermont Ricalde

Campus de Ciencias Biológicas y Agropecuarias. Universidad Autónoma de Yucatán

Mérida, Yucatán, enero de 2017.

Tus publicaciones y los comentarios de tus “colegas”

Tus publicaciones y los comentarios de tus “colegas”

Publicar es difícil, que te lo reconozcan es aún más

 (Bautista, 2021)

Cuando vi publicado mi primer artículo me llegó una gran satisfacción, una gran alegría por cumplir una de mis metas, comenzaban la cosecha de los frutos de tanto trabajo y esfuerzo. Pronto comprendí que con las publicaciones no siempre llega el reconocimiento al trabajo, al menos no de todos los colegas y amigos. Les comento esto, mis queridos futuros doctores en ciencias para que estén al tanto de lo que les espera, algunos comentarios a sus publicaciones serán:

  • Felicidades, pero está en castellano y el idioma de la ciencia es el inglés
  • Que bonito, lastima que se publicó en una revista nacional y solo la reconoce el CONACYT.
  • Que bueno que ya publicas en inglés, pero la revista no es JCR (Journal Citation Reports) y no tiene factor de impacto
  • Qué pena que la revista en la que publicas es de bajo factor de impacto
  • Esa revista, aunque es JCR y tiene alto factor de impacto creo, como que se siente, que es de una editorial depredadora
  • Ten cuidado donde publicas porque no todas las revistas JCR y con factor de impacto son buenas
  • Ese tema no es importante para la institución
  • Esta bien pero no eres el primer autor
  • Pero tu ni eres experto en ese tema
  • Publicar en revistas JCR de alto impacto, pero de Open Access es colonialismo académico

Es decir, te cuestionaran el tema, revista, factor de impacto, editorial, tipo de publicación (acceso abierto o por suscripción), tu lugar en la lista de autores, y todo lo que se pueda, no te escaparas de la crítica. Sin embargo, la publicación allí está en tu CV. Por supuesto que también recibirás halagos y felicitaciones sinceras.

Forma criterios sólidos para la selección de la revista, idioma, tiempos de revisión, costos, prestigio, perfil académico, piensa en quien será tu audiencia. Esto depende de tu línea de investigación también y de tus intereses. Si lo que deseas es que tu investigación tenga impacto en la sociedad en la que vives, escriben en castellano. Más allá del factor de impacto está el impacto en la sociedad. Por ejemplo, en agronomía se publica mucho es castellano y en revistas nacionales porque la audiencia estará compuesta principalmente de agrónomos locales que solo entienden el castellano ¿Para qué escribir el artículo en inglés? Esto me hace recordar que uno de mis artículos y que considero de los más importantes, lo publiqué en inglés y se ha citado muy poco, en cambio, un artículo sobre las inundaciones en la Ciudad de Mérida ha tenido un gran impacto social, decenas de entrevistas en los medios y más de 1256 descargas de Researchgate.

Si tu audiencia será la comunidad científica internacional piensa en que la revista sea JCR y de alto factor de impacto. y cuida que la revista que seleccionaste no esté en la lista negra de las revistas depredadoras (predatory journals).

Por otro lado, cuando trabajas solo es claro que hay que pagar el precio, en tiempo, de la curva de aprendizaje, las habilidades para ser un rock star de la academia requieren mucho tiempo, dedicación y aprendizaje con los mejores tutores. Transitar solo es posible, pero será difícil, será muy estimulante, gratificantes y magnífico mostrarse a uno mismo que puede solo, pero será duro.

Por el contrario, llegaras a la cima en menor tiempo si trabajas en equipo, allí donde unos pocos escriben los proyectos (y siempre hay dinero), allí donde hay técnicos expertos que se mueven en el laboratorio como peces en el agua (y siempre hay datos). Allí donde están las grandes luces donde nacen líneas de investigación, laboratorios, licenciaturas y posgrados.

Mejor aun cuando se trabaja en redes, donde tienes el privilegio de conocer otras formas de hacer ciencia, otros laboratorios, otros equipos, otras culturas, así el mundo se hace chiquito.

Selecciona tu camino, los zapatos y a caminar por el sendero de la ciencia, BUEN VIAJE.

Adivinar el futuro nunca ha sido fácil, ni siendo científico.

Adivinar el futuro nunca ha sido fácil, ni siendo científico.

Es difícil hacer predicciones, en especial sobre el futuro

 (Nicholas, 2007)

Tendemos mucho a usar y creer en la falacia argumentativa de las verdades de la ciencia, por lo que a menudo se utilizan las siguientes frases: “la ciencia comprueba que …” “con base en un estudio científico se concluye que…”, con el manto de la ciencia se dice y se tiene la verdad absoluta ¿Quién podría cuestionar a la ciencia? ¿Quién se cree por encima de la ciencia? Sin embargo, las cosas no son así del todo.

La ciencia es una actividad con la cual se genera conocimiento por lo que, sin duda, es de gran ayuda para la toma de decisiones. La ciencia se basa en hechos comprobables. Así, los científicos sabemos que algunos lugares se inundan porque en el terreno hay evidencia de esos sucesos o porque hay evidencias que hacer suponer que las inundaciones podrían ocurrir. En este ejemplo hay conocimiento que se aplica para suponer un suceso. Si los gases del efecto invernadero siguen aumentando, es lógico pensar que el clima podría cambiar; si llega una pandemia es lógico que la gente sufrirá por las enfermedades, muertes y por la disminución de las actividades económicas. No hay duda de eso, el problema es ¿Cuándo ocurrirá la pandemia? ¿Cuándo ocurrirá el cambio climático? ¿Cuándo será la inundación? ¿Cuándo será el derrumbe?

Los científicos, técnicos y manejadores de datos tienen y generan conocimiento, pero también “tienden a creer que saben un poco más de lo que realmente saben”, es decir, “no es lo mismo lo que saben, que lo que creen que saben” (Nicholas, 2017) y eso suele ser un problema a la hora de generar alertas sobe el cambio del clima, por ejemplo.

Predecir significa: anunciar con antelación (RAE, 2010), dicho de otra manera, predecir algo es “anunciar por revelación, ciencia o conjetura algo que ha de suceder”.

Revelación proviene de: a) el prefijo “re-”, que puede traducirse como “hacia atrás”; b) el sustantivo “velum”, que es sinónimo de “velo”; y c) el sufijo “-cion”, que se utiliza para indicar acción y efecto. Entonces la palabra “revelación” significa “El acto de contar algo que es secreto, hacer visible lo oculto, o anticipar un hecho futuro”.

De la misma manera, se define como conjetura al “juicio que se forma como resultado de realizar observaciones o de analizar indicios, dicho de otra manera, “juicio u opinión formado a partir de indicios o datos incompletos o supuestos”. El término, que procede del latín coniectūra.

Pues me permito citar otra frase “los científicos no tienen palabra de honor”, esto se dice así porque lo que hoy es verdad, otro científico lo explicará mejor en el futuro, con más conocimiento, con mejores herramientas, con mejores datos se puede generar mejor conocimiento, sin duda, o como dijo algún árbitro de uno de mis artículos: “Con más trabajo quedaría mejor”.  

Cabe decir que los humanos, científicos incluidos, somos muy malos para adivinar el futuro. El estado del tiempo solo se puede “predecir” por unos cinco a siete días con certeza porque contamos con imágenes de satélite que nos permiten “ver” las nubes, más o menos estimar hacia donde se mueven, más tiempo para la predicción significa mayor incertidumbre.

La historia nos permite “predecir” que año con año durante la época de lluvias habrá huracanes que afecten a la costa este de norte y centroamérica, porque los vientos alisios se mueven de este a oeste. ¿Cuándo exactamente serán los huracanes en términos de días? ¿Cuántos serán en el próximo año? ¿Con qué intensidad llegaran? No lo sabemos, no hay respuestas precisas. Es decir, no somos tan buenos para predecir el futuro, somos científicos, no adivinos.

El caso de la estimación del crecimiento económico por país, que es una actividad en la que se gasta mucho dinero, se hacen sesudas estimaciones desde finales del año anterior. Para enero la incertidumbre es muy, muy grande, con variaciones de unidades, conforme el año avanza las predicciones se van afinando, hay más datos para la predicción y menos tiempo para el fin del año pero la incertidumbre es de decimas del PIB, ya para noviembre se cuenta  con muchos datos, evidencias y las certezas son mucho mayores, para diciembre ya no es predicción, es hecho consumado. Sin embargo, en este ejemplo, la aparición de un cisne negro está latente en cualquier momento.

En ejemplos como el anterior, siempre cabe la posibilidad de la aparición de “cisnes negros” en cualquier momento, esos eventos no previstos que tiran por la borda todas las predicciones, los pronósticos o las estimaciones, como gusten llamarles. Nadie predijo que en el año 2020 la economía mundial caería de manera estrepitosa debido a la pandemia por el SARS-CoV-2, pero como siempre, ya consumado el hecho salen los “expertos” a explicar que era claro que podía suceder, que había señales.

En conclusión, “Es difícil hacer predicciones, en especial sobre el futuro” dijera Nassim Nicholas Taleb (2007) en su muy interesante e ilustrador libro “The Black Swan” traducido al castellano como “Cisne negro, el impacto de lo altamente improbable”.

Las ventajas de uso del método científico en la vida real

Las ventajas de uso del método científico en la vida real

En las redes sociales he leído que un chico afirma que “El método científico no sirve para nada en la vida real” y eso me motivó a escribir sobre el tema porque considero que es bueno que los jóvenes entiendan las funciones del pensamiento científico.

Un científico hace conjeturas e hipótesis. Las conjeturas son juicios u opiniones formado a partir de indicios o datos incompletos o supuestos, es decir, es cuando se piensa que las cosas se pueden hacer o explicar mejor de cómo se piensan y hacen.

La palabra hipótesis proviene del griego hypo, “por debajo”, y thesis, “opinión” o “conclusión”, dicho de otra manera, una hipótesis es una conjetura científica que requiere una contrastación con la experiencia para lo cual se deben hacer experimentos o reunir datos para decir si la hipótesis es o no válida. Una hipótesis es cuando se identifica que algo “no cuadra” en el discurso científico que lo explica.

En la vida real no andamos haciendo hipótesis científicas, pero si conjeturas, lo cual es de gran valor para solucionar problemas de todo tipo. Por ejemplo:

Cuando el automóvil no arranca comenzamos a hacer conjeturas, ¿da marcha? Si, entonces no es la batería, ¿tiene gasolina? Si, entonces no es la falta de combustible ¿la gasolina llega al carburador o al inyector? No, entonces es la bomba de gasolina lo que está fallando.

En el caso de las hipótesis primero se hace una observación (los peces se mueren), se redacta una pregunta de investigación ¿la calidad del agua del lago ha cambiado? ¿el volumen del lago ha cambiado? ¿hay otras especies en el lago? ¿los peces muestran signos de enfermedades? ¿hay industrias o cambios en las actividades del uso de la tierra cercana al lago? Se hacen observaciones para formular frases del tipo: -El aumento del uso de fertilizantes y plaguicidas en los terrenos aledaños al lago ha modificado la calidad del agua y por ende las poblaciones de peces. Esta es la hipótesis. Ahora viene la necesidad de reunir datos para probarla, para lo cual se debe hacer un trabajo de planeación, administración y seguimiento de actividades para obtener datos y trabajar, por ejemplo, en el análisis del agua. Con los nuevos resultados del trabajo se formulan nuevas hipótesis.

Entonces, el método científico sirve para dos cosas:

  1. Pensar e imaginar de manera lógica y ordenada objetivos, hipótesis y productos o resultados a obtener (Figura 1).
  2. Actuar de manera congruente con los objetivos para validar o no las hipótesis, para lograr los productos. Esto requiere hacer un ejercicio de planeación (cuanto necesito y cuanto tengo -materiales y recursos-) y para seleccionar las técnicas y trabajar (los métodos) para lograr los resultados y productos. Todo junto se le llama planeación estratégica y sirve para el diseño del plan de acción (Figura 2).

En la vida diaria y en la investigación científica si planeamos (pensamos) bien y ejecutamos (actuamos) bien, entonces llegaremos a donde proyectamos, lograremos los objetivos mediante resultados (Figura 1).

Por lo contario, cuando pensamos mal y actuamos peor, entonces los resultados serán insuficientes para lograr los productos y los objetivos. En la vida real hay muchos ejemplos en los cuales, algunas personas tienen unos objetivos de vida incongruentes con las acciones que realizan. Por ejemplo, cuando el objetivo es ser futbolista, musico o interprete, pero se estudia o trabaja en ciencias, cuando se quiere ser chef (cocinero) pero se estudia biología, cuando se desea ser activista ambiental, pero se estudia música.

Figura 1. La importancia de la congruencia entre el diseño de los objeticos y la ejecución de las acciones

La incongruencia entre los objetivos y acciones de vida son una resistencia a la renuncia de objetivos personales. Esas renuncias que todos debemos hacer al seleccionar la profesión a la que le dedicaremos la vida, esa actividad que será nuestra fuente de ingresos. Si, esas renuncias que duelen, sin embargo, a la larga nos beneficiarán porque estaremos actuando en congruencia con los objetivos.

No se trata de abandonar esos sueños, esos anhelos, solo hay que convertirlos en hobbies (distracción favorita). Muchas veces esos hobbies los podemos utilizar para desempeñarnos mejor en nuestra profesión.

En la investigación debemos hacer un buen análisis de las fortalezas y debilidades del equipo de trabajo, que tantos materiales y equipos tenemos o nos faltan, con que habilidades contamos o deberemos contar para ejecutar una investigación. Valoramos las oportunidades y amenazas del exterior para con el proyecto de investigación, ¿Cuáles son las oportunidades que ofrece el país y el mundo? Por ejemplo, en investigación geográfica y ecológica, México cuenta con una gran diversidad de ecosistemas y/o paisajes en cortas distancias, una gran riqueza cultural, una gran cantidad de sabiduría local, becas del gobierno federal, múltiples oportunidades para elaborar convenios con instituciones de otros países; pero también problemas de inseguridad en algunos lugares, escasez de equipo científico, la pandemia y la inestabilidad política mundial, entre otros. Esto es la planeación estratégica, tan necesaria para elaborar un “plan de acción” que nos permita lograr los productos o resultados que, a su vez, nos permitan cumplir con el objetivo de la investigación.

En la vida real también necesitamos un plan de acción para lograr esa congruencia entre nuestros objetivos de vida y nuestras acciones, también hacemos, nos demos cuenta o no, una planeación estratégica, valorando los recursos y las habilidades con las que contamos para ser músicos, arquitectos, ingenieros, mecánicos, chefs, geógrafos, ecólogos, etcétera, así como valorando las oportunidades y las amenazas del exterior a la familia, las condiciones del país y del mundo.  Luego entonces, hacemos un plan de acción, bien o mal pensado.

Figura 2. Los pasos de la planeación estratégica para luego formular el plan de acción

En la vida diaria se requiere que tengamos un plan de acción pensado y ejecutado por nosotros mismos, con la ayuda de nuestros consejeros (familiares, amigos, profesores, terapeuta, etc.), porque si los objetivos de vida y el plan de acción los dejamos al “destino”, al tarot (cualquier tipo de cartomancia), a los caracoles, al horóscopo, a los adivinos o a los dioses, entonces los objetivos de vida no dependerán de nosotros.  En este sentido la selección del consejero es clave.

El pensamiento científico nos ayuda a identificar las falacias argumentativas (afirmaciones que parecen válidas pero que son falsas); a identificar causas de consecuencias; a distinguir entre el objetivo, visión y la misión; ayuda a tomar mejores decisiones; y a elaborar un plan de acción acorde con los objetivos de vida, es, principalmente un ejercicio de congruencia entre pensamiento y acción.

En otro momento hablaremos de los equipos que ejecutan el plan de acción tanto a nivel de investigación como en la vida diaria… continuará.