En días recientes del 10 al 15 de mayo del 2019 se presentó una contaminación atípica en la Ciudad de México (CDMX) que generó gran revuelo mediático con muchas imprecisiones lo que me llevó a escribir estas líneas.

Para entendernos: los contaminantes
Los contaminantes a los que más atención se les ha dado por ser los más abundantes en la CDMX son el ozono, dióxido de azufre, monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno y partículas suspendidas. Las partículas suspendidas (en inglés particulate matter PM) se miden por tamaño, 10, 5, 2.5. 1.0 y 0.1 micras de diámetro, se les denomina PM10; PM5, PM2.5, PM1 y PM0.1. En las partículas suspendidas el tamaño es muy importante porque a menor tamaño entran más adentro en el cuerpo humano y por lo tanto son más dañinas. También es importante la composición, es decir, si contienen metales pesados o no. Las partículas más comunes en la CDMX son las PM10, son muy peligrosas porque contienen metales pesados que producen múltiples enfermedades, entre ellas el cáncer de pulmón.

La vía de acceso de los contaminantes al cuerpo humano puede ser por la piel, por la boca o por la nariz. De estas tres la de mayor peligro es la vía respirable, ya que la piel es de aunque tiene poros es un órgano de protección. La ingesta tiene también sus mecanismos de regulación al interior del tubo digestivo, hay vía de desecho. La vía respiratoria es la más peligrosa porque funciona solo para la entrada y salida de gases, no para partículas. Además, los contaminantes que entran por la vía respiratoria llegan más rápidamente al torrente sanguíneo y de allí al cerebro y a todo el organismo.

Las PM2.5 no son comunes en la CDMX y por lo tanto no están consideradas en el índice de calidad del aire. Sin embargo, por su tamaño entran al pulmón donde pueden hacer gran daño dependiendo su composición. Por su tamaño, las PM2.5 pueden estar por días suspendidas en la atmosfera, por su color son fácilmente perceptibles a simple vista y si están en altas concentraciones a 4 m de altura (allí están las estaciones de monitoreo) seguramente la concentración es mayor más arriba.

La quema agrícola y los incendios
Las PM2.5 generadas durante la contingencia ambiental fueron el producto de la combustión de la vegetación ya sea por incendios o por la quema agrícola. Hay dos tipos de incendios, los naturales y los provocados. Los primeros se producen por las altas temperaturas y por la gran cantidad de combustible sobre el suelo (madera y hojarasca), se sabe dónde han ocurrido y las zonas deben están identificadas en los mapas de riesgo. Se pueden prevenir haciendo un manejo forestal adecuado.

Los incendios provocados pueden realizarse en cualquier lugar, no hay mapa de riesgo que los incluya porque depende de la acción del hombre ya sea de manera consiente (para cambio de uso de suelo o para provocar un daño intencional) o inconsciente (fogatas mal apagadas o colillas de cigarros mal apagadas).

La quema agrícola es la eliminación del rastrojo mediante el uso del fuego, se realiza con la finalidad de eliminar las malezas, para fertilizar el suelo, o para facilitar la siembra o para genera el rebote en los pastizales o para todo junto, se realiza en los cañaverales, las milpas y los pastizales. La quema agrícola suele ser de baja intensidad (bajas temperaturas), es controlada y dura de algunos minutos a segundos. Por el contrario, durante los incendios se alcanzan altas temperaturas y suelen durar de minutos a horas y hasta días, generando una gran cantidad de ceniza.

La prevención y la atención de las causas

La SEMARNAT cuenta con la Norma Oficial Mexicana NOM- 015 SEMARNAT / SAGARPA Que establece las especificaciones técnicas de métodos de uso del fuego en los terrenos forestales y en los terrenos de uso agropecuario, el objetivo es la aplicación y seguimiento de los preceptos técnicos, de operación y legales para evitar y reducir incendios forestales. Es decir, se tiene el instrumento jurídico para evitar o controlar los incendios imprudenciales derivados de una mala quema agrícola. En este sentido lo que se requiere es aplicar la norma y que el personal encargado de darle seguimiento opere con normalidad.

El manejo y aprovechamiento del bosque ya incluye aclareos, retiro del material combustible por lo que los dueños del bosque serán los más interesados en cuidarlos. Los incendios naturales pueden prevenirse ya que existen satélites con los sueles pueden detectarse los puntos de calor y por lo tanto aquellas zonas propensas a incendiarse si es que hubiera combustible. Las áreas de protección de la vida silvestre suelen las más propensas a incendiarse debido a su escaso aprovechamiento y acumulación de combustible, es aquí en donde hay que poner mayor atención por parte de las instituciones encargadas de su cuidado.

Los incendios provocados son una violación a la ley y deben ser castigados con severidad. Un diputado de SLP ya habla de que el ecocidio debería ser castigado con una pena de 30 años de cárcel. Los incendios provocados cerca de las ciudades deberán tipificarse como delitos ambientales graves ya que ocasionan enfermedades y posiblemente la muerte principalmente en niños y adultos mayores porque son los más susceptibles (tienen menor capacidad pulmonar, pulmones pequeños en los niños o pulmones con desgaste por la edad). Si los incendios son provocados con fines políticos será de suma importancia identificar a los responsables y fincarles responsabilidades penales.

A manera de conclusión

Existen sospecha de algunas personas que piensan que los incendios provocados tienen la finalidad de desprestigiar a los gobiernos la CDMX y al federal, si así fuera sería sumamente grave porque se están metiendo con la salud de la población, no sabremos con exactitud el número de muertos por estos hechos porque no serán muestres inmediatas, pero si que las puede haber. Sería interesante cuantificar el número de casos de atención médica por enfermedades respiratorias para estimar el daño en la salud.

Las responsabilidades serían en todo caso los gobernadores del Edomex, Hidalgo, Puebla, Morelos y CDMX, así como el gobierno federal. A esos gobiernos les toca hacer frente a los incendios naturales y provocados. Esta responsabilidad debe recaer en la CONAFOR, SEMARNAT y SAGARPA, no en protección civil.

Las recomendaciones dadas por la jefa de la CDMX fueron tardías pero adecuadas, de los otros estados no hay noticias. Toluca y Puebla estuvieron también muy contaminadas, como nunca. Bueno hasta Morelia Michoacán que está a cerca de 400 km de distancia de la CDMX.

No salir a la calle principalmente niños y personas de la tercera edad, no hacer ejercicio al aire libre, a esto hay que agregarle que los zapatos se deben dejar en las puertas de entrada de las casas para no contaminar el interior. La descentralización de las oficinas del gobierno federal debe seguir promoviéndose. Sobra decir que urge incorporar las PM2.5 en el índice de calidad del aire, así como conocer su composición química.

Otra de las enseñanzas que nos deja esta contingencia ambiental de la CDMX es que el la salud de la población que habita las ciudades depende de lo que se haga en sus alrededores, así que a cuidar y regular el uso del suelo en las zonas periurbanas y rurales.

Ya para la noche del 15 de mayo la lluvia ha limpiado la atmósfera, los contaminantes ahora están en el suelo por lo que se recomienda limpiar las calles y banquetas. La mañana del 16 de mayo el volcán Popocatepetl hizo erupción con lo cual se aumentan las partículas en la atmósfera, allí si no hay sospechas ni de mal gobierno actual ni de los anteriores: es la madre naturaleza.