Por Ángeles Gallegos y Francisco Bautista

Una de las formas de degradación del suelo es la erosión, los problemas que se generan por la erosión del suelo suelen no ser contundentes debido a que la pérdida de un número cualquiera de toneladas por hectárea parece no ser relevante, por otro lado, la degradación del suelo no suele preocupar tanto como la degradación del agua o la del aire debido a que no se conocen sus repercusiones en la vida humana.

Para que los tomadores de decisiones y el público en general reaccionen ante las consecuencias de la pérdida de suelo, se hace necesario expresar el daño en términos monetarios, considerando la pérdida de las funciones ambientales de los suelos, es decir, las repercusiones en la producción de alimentos, calidad del agua y aire.

Para ejemplificar lo anterior, hemos utilizado datos de un Luvisol (situando en un bosque de encinos o Quercus) ubicado en la Reserva de la Biosfera Sierra Gorda, en el estado de Guanajuato, México. Utilizamos el software Soil and Environment para hacer “las cuentas” a nivel del perfil del suelo. Utilizamos. dos escenarios teniendo en cuenta observaciones de campo, y se recalcularon las funciones ambientales considerando: a) una pérdida del horizonte A de 0 a 14 (cm) con una cobertura de matorral secundaria y b) simulando un suelo con uso pecuario, con una pérdida de los horizonte A y AB (de 0 a 39 cm). El uso del suelo original del perfil es forestal de tala selectiva, no se observó ninguna evidencia de erosión, tiene un drenaje interno que puede considerarse bueno.

Los resultados de este análisis fueron relevantes:

  • El perfil del suelo contiene un total del 7,568.7 t ha-1 de tierra fina, con un volumen de 8,000 m3; si la tierra de una hectárea se vendiera como tierra de jardín a $500 el m3, entonces el suelo valdría $4,000,000 y el terreno quedaría con afloramiento rocoso, sin retención de humedad y toda el agua de lluvia sería de escorrentía, en este sentido, también podría calcularse el costo del desazolve de presas y ríos, si el costo de sacar un metro cúbico de sedimento fuera de $50 pesos. El costo por desazolvar el equivalente a una hectárea sería de $400,000.
  • Cuando un Luvisol tiene una cubierta de bosque de Quercus puede retener más de 120 L m-2 de agua, sin embargo, cuando se erosiona y pierde su horizonte A pierde alrededor de 40 L m-2 de capacidad para almacenar agua. En casos extremos donde el suelo puede estar cubierto por bosque o por pasto, la diferencia es significativa, pues pierde más de la mitad de su capacidad para retener agua, con lo cual se incrementa el riesgo de inundaciones en las partes bajas del terreno.
  • Si este suelo se utilizara de manera agrícola vigilando su conservación, entonces el agua de lluvia podría ser captada por el suelo y utilizarse para el crecimiento de las plantas. De la misma manera, el suelo conservado protege de mejor forma los acuíferos al limpiar el agua.
  • La conservación del carbono en el suelo significa atenuación del cambio climático, mayor pago por captura de carbono y cumplimiento de las medidas de mitigación. Cuando este Luvisol cambia de cubierta forestal a pastizal pierde 129 Mg ha-1 de carbono orgánico y, cuando pasa de forestal a matorral, pierde 44 Mg ha-1 o 44 t ha-1, con lo que disminuye el pago por servicios ambientales.

En conclusión, cada grupo de suelo funciona diferente, por lo que se hace necesarias dos cosas:

  • Valorar las funciones ambientales de los suelos en términos económicos
  • Identificar los usos del suelo que conserven los suelos y sus funciones ambientales