(Texto originalmente escrito en español)

Por Yameli Aguilar Duarte

Aprovechando que este 2015 es el Año Internacional de los Suelos, les comento que la semana pasada del 30 de agosto al 4 de septiembre, se realizó en San Luis Potosí México, el XL Congreso Nacional de la Ciencia del Suelo, cuyo lema fue “Crear conciencia en la sociedad para el manejo sostenible del suelo”. Y con un enorme gusto comparto con ustedes una de las más estupendas actividades que año con año, se realiza dentro del Congreso Nacional, me refiero al XII Simposio de “Innovaciones educativas en la enseñanza de la Ciencia del Suelo”, dentro del cual se incluye el proyecto “Así son los suelos de mi Nación” liderado por la Dra. Laura Bertha Reyes Sánchez. Detalles de este proyecto se encuentra en la siguiente liga http://www.slcs.org.mx/index.php/es/educacion/asi-son-los-suelos-de-mi-nacion

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Figura. 1. La inauguración del simposio por la Dra. Laura Reyes y el Dr. Ricardo Valdez

Este evento consiste en una convocatoria previa dirigida a docentes de escuelas primarias, para preparar a sus alumnos en temas relacionados con los suelos de su región. En esta ocasión, se presentaron escuelas de San Luis Potosí y una participante de nivel medio superior de Puebla. Los niños, ya sea en equipo o de manera individual, realizaron presentaciones a través de carteles y ponencias, donde hablaron sobre el concepto de suelo, así como su importancia en la vida diaria, desde su reconocimiento como proveedor de alimentos, de materiales, como soporte de las viviendas, etc., hasta de procesos más complejos como la capilaridad, la erosión y la contaminación.

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Fig. 2. Presentación de carteles y ponencias orales por parte de alumnos de escuelas primarias

carteles_simposioFigura. 3. Algunos carteles presentados por los niños

 Con lemas como: “Conoce lo que te da vida”; “El suelo es un recurso no renovable, hay que cuidarlo”; “¿Qué prefieres: un suelo limpio o un suelo sucio?”; “Por el suelo todos comemos”; “Suelos sanos para una vida sana” y “Vamos por un suelo mejor”, entre otros, los niños propusieron diferentes estrategias para la conservación y aprovechamiento de los suelos, como la separación de residuos, laelaboración de compostas, la reforestación y la concientización.

Cabe también mencionar la destacada intervención de distinguidos investigadores como el Dr. Jorge Etchevers del Colegio de Postgraduados, experto en química de suelos y nutrición de plantas, quién rompió el mito de que “los fertilizantes son malos”. El Dr. Etchevers, acertadamente realizó una analogía entre los fertilizantes y los antibióticos que nosotros los humanos consumimos para tratar nuestras enfermedades, haciendo énfasis, que así como un buen médico debe diagnosticar adecuadamente a su paciente y su enfermedad para asignar un tipo y cierta dosis de medicamento(s), así mismo, cada tipo de  suelo y cada cultivo deben ser estudiados detalladamente para recomendar el tipo de fertilizante y la dosis de fertilización, con el objetivo de que sean bien aprovechados. Es decir, así como un paciente -si toma en exceso cualquier medicamento o vitaminas- se puede morir, así los suelos y el mal uso de fertilizantes, dañan a todo el agro-ecosistema.

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Fig. 4. El Dr. Etchevers y su intervención sobre el tema de los fertilizantes

Con respecto a las artes, además de las presentaciones de carteles donde los niños plasmaron toda su creatividad, otras de las cosas bonitas que sucedieron fue la proyección de un video musical sobre la importancia del cuidado del planeta y un documental sobre la relación que todos los sistemas de nuestro entorno: la hidrósfera (agua), la atmósfera (aire), la biósfera (seres vivos) y la litósfera (rocas), confluyen en la edafósfera (suelos), donde interactúan de manera dinámica, constituyendo el espacio de la vida terrestre. La reflexión final fue la necesidad de romper con el antropocentrismo y hacer énfasis en que el ser humano  -al igual que cualquier otra especie- forma parte de un Planeta llamado “Tierra”,  y que sin importar la cultura, el estatus económico, la religión, entre otras cosas, todos, absolutamente todos (incluso la sociedad de la información como diría Hernández X.) necesitamos comer y beber, por lo que tenemos la debida responsabilidad del cuidado y buen uso de la tierra, por el bien de todos.

Finalmente, es de significancia resaltar la loable labor, tanto de los investigadores así como de los docentes y padres de familia que apoyaron e impulsaron a sus niños para participar activamente en este tipo de eventos. Se necesita de esa vocación y dedicación para “regar esas semillitas, para que crezcan, se desarrollen y produzcan dulces frutos”. Estoy segura –por experiencia propia- que este tipo de actividades a temprana edad, abona al desarrollo de una sana autoestima que repercutirá positivamente en todas las áreas de la vida.

«A través de las ciencias y las artes, se induce a la curiosidad, se fomenta la creatividad, se abren las mentes y por lo tanto a ampliar los horizontes, lo que converge a la formación de buenas personas y buenos ciudadanos».

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