Por Ernesto Villalvazo y Francisco Bautista



El suelo es un recurso no renovable y su degradación puede llegar a afectar de manera permanente los bienes y servicios que recibimos de este (Alimentos, fibras, agua, aire limpio, etc.). Por el contrario, la degradación del suelo genera problemas ecológicos y sociales que surgen de su mal manejo, como deslizamientos con pérdidas materiales y humanas, erosión, perdida de la fertilidad, compactación, salinización, sellado, contaminación, pérdida de biodiversidad, perdida de materia orgánica, emisiones de CO2 entre muchos otros (Bouma, 2009; Blum, 2005). Los escenarios sobre la biodiversidad para el año 2100 muestran que el manejo de suelo será el principal determinante de su pérdida, incluso con un efecto mayor que el clima (Sala, 2000).

Un mal manejo del suelo tiene efectos a diferentes escalas, que van desde lo local hasta lo global (Lambin, 2001; Sala, 2000), por ello, el suelo debe de ser uno de los factores clave dentro de la planeación del uso del territorio (Lehman, 2010). Programas como Soil & Enviroment (https://www.actswithscience.com/se-2/) son capaces de generar evaluaciones que son de utilidad para mejorar planeación del suelo. Una de las ventajas de este programa es que partiendo de una cantidad mínima de datos de un perfil se pueden generar evaluaciones ambientales de las propiedades cualitativas y cuantitativas del suelo, estas se evalúan como dentro de una escala de valores de 1-5, los valores representan “aptitudes” o “restricciones” que tiene el suelo para realizar determinadas funciones: Muy alta, alta, intermedia, baja, muy baja (Bautista et al. 2018). Todos estos valores se generan para cada una de las siguientes funciones ambientales: Hábitat humano, naturalidad, archivo natural, archivo cultural, descomposición de compuestos orgánicos, recarga de acuíferos, retención de nutrimentos, sorción de metales pesados y calidad agrícola.

El software permite la modelación de escenarios de conservación y degradación de suelos y los efectos en las funciones ambientales de los perfiles. Un caso de aplicación de este estudio se realizó en la zona montañosa del estado de Michoacán en donde se estudiaron varios perfiles de suelo y usando el software Soil & Enviroment (https://www.actswithscience.com/se-2/) se modelaron dos escenarios de degradación y uno de conservación, así como el estado actual del suelo para cada perfil, los resultados (Figura 1) permiten una comparación sobre el uso más óptimo para cada lugar (Gallegos, et al. 2019).

El uso del suelo es una actividad de se debe de realizar en coordinación con la sociedad civil, científicos y tomadores de decisiones (Blum, 2005,). La información científica es de mucha utilidad ya que permite determinar las condiciones actuales del suelo y además de permitirse modelar el impacto que tendrán futuras acciones sobre este, este enfoque está siendo adoptado por países que han tenido grandes cambios en muy poco tiempo como China (Liang, 2013), sin embargo no es excluyente para otras escalas ya que como se comentó anteriormente son necesarias diferentes consideraciones y valoraciones en donde se representen los diferentes intereses, valores y funciones que tiene el suelo.

Referencias



Bautista, F., A. Galleros, y A. Pacheco. An analisys of the enviromental functions of soil profile data. 2nd edition. 2016. Reprint, México, 2016.

Blum, Winfried E. H. “Functions of Soil for Society and the Environment”. Reviews in Environmental Science and Bio/Technology 4, núm. 3 (el 1 de agosto de 2005): 75–79. https://doi.org/10.1007/s11157-005-2236-x.

Bouma, J. “Soils Are Back on the Global Agenda: Now What?” Geoderma 150, núm. 1 (el 15 de abril de 2009): 224–25. https://doi.org/10.1016/j.geoderma.2009.01.015.

Gallegos, Ángeles, Dante López-Carmona, y Francisco Bautista. “Quantitative Assessment of Environmental Soil Functions in Volcanic Zones from Mexico Using S&E Software”. Sustainability 11, núm. 17 (enero de 2019): 4552. https://doi.org/10.3390/su11174552.

Lambin, Eric F., B. L. Turner, Helmut J. Geist, Samuel B. Agbola, Arild Angelsen, John W. Bruce, Oliver T. Coomes, et al. “The Causes of Land-Use and Land-Cover Change: Moving beyond the Myths”. Global Environmental Change 11, núm. 4 (el 1 de diciembre de 2001): 261–69. https://doi.org/10.1016/S0959-3780(01)00007-3.

Lehmann, Andreas, y Karl Stahr. “The Potential of Soil Functions and Planner-Oriented Soil Evaluation to Achieve Sustainable Land Use”. Journal of Soils and Sediments 10, núm. 6 (el 1 de septiembre de 2010): 1092–1102. https://doi.org/10.1007/s11368-010-0207-5.

Liang, Si-Yuan, Andreas Lehmann, Ke-Ning Wu, y Karl Stahr. “Perspectives of Function-Based Soil Evaluation in Land-Use Planning in China”. Journal of Soils and Sediments 14, núm. 1 (el 1 de enero de 2014): 10–22. https://doi.org/10.1007/s11368-013-0787-y.

Sala, Osvaldo E., F. Stuart Chapin, Iii, Juan J. Armesto, Eric Berlow, Janine Bloomfield, Rodolfo Dirzo, et al. “Global Biodiversity Scenarios for the Year 2100”. Science 287, núm. 5459 (el 10 de marzo de 2000): 1770–74. https://doi.org/10.1126/science.287.5459.1770.