(originalmente escrito en español, las traducciones automáticas pueden contener errores)

Roberto Maciel Flores y Christian Alexander Maciel Tejeda

Hace varios años salieron los prototipos de naves no tripuladas, que permitían, a control remoto tomar fotografías de áreas de interés. Los primeros, los mejores y los más caros fueron y serán para la milicia, pero estos prototipos desarrollados, sirvieron para que después se pusieran disponibles al público en general, modelos que puedes controlar a una menor distancia, con menor capacidad de carga, pero más baratos.

Existen algunos que son operables, solo para interiores, donde no existen fuertes vientos, solo pueden cargar cámaras de baja definición, de una memoria pequeña y el radio de operación no es más allá de 200 metros, estos están disponibles en algunos centros comerciales, para diversión por un rato están bien, pero solo para eso, en exteriores no sirve.

Los de real interés para investigación, son aquellos que tienen capacidad de cargar una buena cámara, de alta resolución, buena memoria y que pueden ser usados en exteriores con fuertes vientos, pero que tienen la capacidad para mantenerse estables.

Hay helicópteros de gasolina que pueden usarse para filmación, pero a mi criterio tienen varios defectos. Por ejemplo, Son ruidosos; Son demasiado pesados y grandes para su trasporte; usan una solo hélice lo que hace que la película vibra demasiado; son  más peligrosos que las de los drones porque que puede generar daños en caso de caer en una zona habitada o al golpear a alguien; y no tienen Sistema de Posicionamiento Geográfico (GPS) por lo que no es posible hacer un plan de vuelo y menos pedirle que se regrese solo si lo pierden de vista

Actualmente en el mercado han aparecido drones, ligeros, prácticamente todos son eléctricos, de varias hélices (más de cuatro, todas ellas cortas), que permiten soportar mejor los vientos para que la filmación sea más estable, la mayoría con GPS, que al menos te garantiza que se regresan solos al momento en que los pierdes de vista. La diferencia entre estos, radica en el tiempo que dura la batería y pueden  mantenerse en el aire sin cambio de la misma, el peso que pueden soportar, dado que entre mejor cámara más peso, y al tener más tiempo de vuelo puedes seleccionar mejor las tomas para el estudio que se realice.

En abril del presente año la SCT, emitió en México la circular CO AV 23/10 R2, establece limitaciones al uso de drones no tripuladas (llamadas Sistemas de Aeronave Pilotada a Distancia, RPAS) la circular completa se puede consultar en http://www.sct.gob.mx/fileadmin/DireccionesGrales/DGAC/00%20Aeronautica/CO_AV_23_10_R2.pdf para  operar los mismos es necesario no estar cerca de centro de población y aeropuertoy se fundamenta en el peso de los drones, menores de 2 kg, entre 2 y 25 kg y mayores de 25 kg entre más pesados mayor restricción en su operación y uso, que incluye tener licencia de piloto.

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En la fotografía de la derecha mostramos un modelo pequeño, de cuatro hélices, cortas, son útiles por su bajo peso y costo, su facilidad de trasportación, tienen un control de 700 metros aproximadamente y cuentan con GPS. La capacitación para su uso es por medio de videos accesibles por internet. Facilitan la labor del geólogo por que permiten tomar imágenes de lugares no accesibles o peligrosos.

La fotografía de la izquierda fue tomada con un dron para ver la ubicación de infraestructura con relación de zonas de inundación.

 

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La imagen de la derecha muestra una vista de la morfología en lugares boscosos, localización de brechas e infraestructura existente.

La imagen de la izquierda permite documentar  el avance de trabajo en bancos de material geológico, es útil para evitar ingresar a trabajar en zonas con peligros, por el uso de maquinaria pesada y el uso de explosivos.

Los drones tienen muchas más aplicaciones en geografía, biología, agronomía y en todas aquellas disciplinas y profesiones en las que se necesiten ojos en el cielo.