Soils contain variable amount of Fe oxides. They may be used as indicators of pedogenic processes since the color, aggregation, cation exchange capacity, and phosphorus retention are affected. Because Fe oxides form are magnetic minerals, some pedogenetic processes may be revealed using magnetic techniques. The aim of this study is to describe the magnetic properties of soils and their potential applications as a proxy parameters in the classification of soils. We describe and discuss here main magnetic carriers, their properties, forms of analysis and applications. In other hand, the magnetic properties of soils may be used to identify and quantify the magnetic minerals. The magnetic measurements are easy, fast and inexpensive, which allows the analysis of a large number of samples. In addition, it may be applied for the mapping and classification of soils. This opens new opportunities in Mexico, as a country with huge diversity of soils.

http://boletinsgm.igeolcu.unam.mx/bsgm/vols/epoca04/6602/%2811%29Bautista.pdf

En el campo de la génesis de suelos se ha venido desarrollando, desde la década de los 70, el uso de parámetros magnéticos en la caracterización y entendimiento de los procesos pedogenéticos; sin embargo, el uso del magnetismo no se ha propagado y por lo tanto sigue siendo raro hablar del tema. A menudo las preguntas de los edafólogos dedicados a la clasificación y génesis de suelos son: ¿Cómo lo miden? ¿Cómo son los equipos? ¿Para qué podría servir el magnetismo? Para dar respuestas a estas preguntas decidí escribirlas en el artículo titulado “El potencial del magnetismo en la clasificación de suelos: una revisión”.

Básicamente de lo que se trata es de conocer el comportamiento de los óxidos de hierro ya que estos influyen en el color, la agregación, la capacidad de intercambio de cationes y la retención de fósforo en el suelo. Hay que decir que los óxidos de hierro se encuentran en todos los suelos en cantidades diversas, son utilizados como indicadores de procesos pedo­genéticos. Los óxidos de hierro son un conjunto de minerales cada uno de ellos tiene diferente señal magnética y que puede modificarse por procesos pedogenéticos así los cambios en la magnetización de los minerales permite inferir sus procesos de cambio. En el artículo se mencionan los portadores magnéticos, las propiedades magnéticas, las formas de análisis y sus aplicaciones.

Los óxidos de hierro pueden llegar a tener diversos tamaños: uno o más centímetros (horizonte plíntico) o muy pequeños (menores de 2 micras) como recubrimientos de arcilla o como simples moteados. Tenemos los casos siguientes:
· Cuando dominan sirven para identificar a los horizontes ferrálico, férrico, plíntico, petroplíntico y pisoplíntico.
· Cuando su presencia es moderada pueden ayudar a identificar horizontes cámbicos, así como propiedades ferrálicas, ándicas y vítricas.
· Su ausencia es utilizada en la identificación de horizontes como el álbico, antrácuico, hidrágrico, spódico; patrón de coloración gléyico, patrón de coloración stagnico, propiedades albelúvicas y condiciones reductoras (WRB, 2009).

La ventaja del uso del magnetismo en la clasificación y génesis de suelos se debe a que las técnicas tradicionales como la difracción de rayos X; la micromorfología; y las soluciones extractivas en la identificación y cuantificación de los óxidos y los oxihidróxidos de hierro es laboriosa y se dificulta por la escasa cantidad presente en los suelos; las técnicas de identificación son semicuantitativas.

En la caracterización de suelos, algunas técnicas magnéticas podrían utilizarse para identificar horizontes, propiedades y materiales de diagnóstico y mejorar las definiciones de grupos de suelo y sus calificadores primarios y secundarios. Además, en suelos enterrados, paleosuelos y aportes de sedimentos las propiedades magnéticas pueden llegar a ser un proxy confiable, barato y complementario que debe ser explorado.

Bautista F., R. Cejudo, B. Aguilar y A. Goguitchaichvili. 2014. El potencial del magnetismo en la clasificación de suelos: una revisión. Boletín de la Socieda geológica Mexicana, 66: 123-134.

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