En Latinoamérica cada vez se ocupa una mayor superficie de selva para la producción pecuaria mediante el establecimiento de pasturas utilizando la roza tumba y quema; sin embargo, dichas pasturas no logran establecerse de manera permanente debido a que el control del crecimiento de la vegetación natural no es fácil aun con el uso de herbicidas, cortes periódicos de arvenses, riego y  fertilizantes. El manejo y  mantenimiento de las pasturas es de alrededor de 15 años, llega a ser tan costoso que los terrenos se abandonan por 25 años para el restablecimiento de la fertilidad natural del suelo.

Las pasturas en el trópico son sistemas de producción de carne y leche de baja eficiencia y de alto impacto en la biodiversidad así como del ambiente en general ya que se degrada el suelo y se contaminan los acuíferos.

Entre las diversas opciones para reducir el deterioro ambiental producido por el auge expansionista de la ganadería extensiva en el trópico, está la implementación de sistemas silvopastoriles (SSP).

Los SSP, involucran plantas arbóreas y arbustivas que interactúan con pastos y animales, se obtienen beneficios diversos: disminución de los costos de establecimiento, incremento de la productividad a largo plazo; se atenúan los efectos adversos del estrés climático sobre los animales y se obtienen diversos servicios ambientales.

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Los SSP pudieran mejorar el comportamiento animal (ganancia de peso, producción de leche) sin tener que depender de insumos externos (riego y fertilizantes), principalmente en la época seca que es la más crítica ya que no hay forraje, no hay agua, el calor es intenso y los animales pierden peso.

Los SSP, con base en la vegetación secundaria, es decir, sin siembra de árboles solo mediante el manejo de los ya establecidos, resultan ser más económicos para su establecimiento, ofrecen diversos servicios ambientales y pueden coexistir con la ganadería tradicional de baja inversión, aunque para promoverlos se requiere mayor conocimiento técnico.

Figura 1. Ciclo de 41 años de trabajo de la producción de forraje

Un SSP establecido con base en el manejo de la selva (solo corte selectiva de plantas) en Yucatán México fue establecido y evaluado considerando la producción de forraje por grupos de suelo.

Los suelos son: Cambisol epi-léptico (CMlep) (24%) (suelo con menos de 50 cm de profundidad), Cambisol endo-esquelético (CMnsk) (21.3%) (suelo con profundidad mayor de 50 cm) y Luvisol ródico (LVro) (28.4%) (suelo arcillosos de más de un metro de profundidad).Diapositiva2

De las nueve especies arbóreas y arbustivas encontradas en el SSP después del corte de estandarización al inicio de la época de sequía, únicamente rebrotaron: L. leucocephala, P. piscipula y B. divaricata.

Las tres especies evaluadas presentaron significativamente la mayor cantidad de rebrotespor planta en los CM que en el LV

 

 

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En este estudio los aspectos más importantes son: 1) las plantas silvestres que producen forraje durante la época seca son L. leucocephala, B. divaricata  y P. piscipula; 2) Las plantas que producen rebrotes durante la época seca lo hacen de manera diferencial y en dependencia con los suelos; 3) el SSP puede ser una alternativa productiva real a la producción de forraje de manera sustentable.