La palabra docencia proviene del latín “docere”, que significa enseñar. Los sinónimos de la palabra enseñar son: adoctrinar, aleccionar, adiestrar, amaestrar, instruir, educar, disciplinar, iniciar, mostrar, exhibir, exponer, habituarse, acostumbrarse y ejercitarse. Noten la gran cantidad de sinónimos de la palabra, algunos de ellos muy claros y otros no tanto.

Entonces la docencia hace referencia a la actividad de enseñar en sentido amplio, considerando los sinónimos de la palabra. Los docentes son aquellas personas que se dedican profesionalmente a enseñar.

Para hacer bien el trabajo docente hay que saber que una forma de instruir es haciendo uso de los tres estilos de aprendizaje: oral, visual y kinestésico. Las personas contamos con la capacidad de aprendizaje de esos tres estilos pero en cada persona se desarrolla más algunos de los tres, por lo que como docentes debemos utilizarlos todos.

Para los alumnos orales narraremos historias en las que imprimiremos emociones, en la antiguedad algunas culturas desarrollavan, historias, leyendas y canciones para propagar conocimientos. Mis alumnos mayas decian que ellos ya sabian lo de las estrategias r y k en las arvences pero que se lo sabian de otra forma, con aluxes. En africa hay canciones que dicen como sembrar las diversas variedades de sorgo. Por esto es recomendable que en las clases orales se mencionen algunas anecdotas, historias y relatos y se haga uso de las artes: poesía y novelas, claro en la medida de los posible. Por ejemplo, en problemas ambientales: nosotros somos los marranos.

Para los estudiantes visuales viene bien usar imagenes como, fotografías, esquemas, diagramas de flujo, mapas, vídeos, títeres, teatro, y los libros, ente otros.

En el caso alumnos kinestésico se debe recurir a las actividades, a las prácticas, aprender haciendo debe ser el lema.

Yo acostumbro enseñar mis materias considerando tres ejes: a) los conocimientos básicos (teoría); b) la generación de datos (prácticas); y c) el uso de los datos (aplicaciones). Siempre fomentando la habilidad de establecer conjeturas o hipótesis y sus explicaciones.

El buen trato a los alumnos es una obligación para cualquier docente, profesor que no le guste tratar con alumnos debe optar por otra actividad. Ahora, las nuevas generaciones, los hijos y nietos de los Baby Boomers, educados con más amor, son más susceptibles a sentirse agredidos y demandan tratos más amables, a veces exagerados para los que crecimos en ambientes más violentos. A estas nuevas generaciones se les debe tratar con mejores formas, pero con discipina, uno de los sinónimos de la palabra enseñar. A algunos alumnos les costará disciplinarse al principio, pero por lo general, al final del curso terminan agradeciendo las reglas claras que se cumplieron, por ejemplo, llegar o conectarse con no más de 5 min de retraso, trato amable para el profesor también y para sus compañeros, entre otras actitudes.

El conocimiento de la falacia (verdad a medias) de ida y vuelta permite que los profesores expliquen mejor los conceptos, repitiéndolos de diferente forma, “de ida y vuelta”. Un ejemplo de Taleb (2007), “el hallazgo de un solo tumor maligno demuestra que usted tiene cáncer, pero la ausencia de dicho hallazgo no puede permitirle decir con certeza que no tiene cáncer”,  “si el maíz tienen plaguicidas está contaminado pero sino encuentra evidencias de plaguicidas en una muestra no quiere decir que el maíz sea inocuo”, a menudo mis alumnos dicen: “no se ha escrito nada sobre el tema X, cuando lo que deberían decir es, yo no he encontrado nada sobre el tema X, lo cual es muy diferente.

Para ser un buen docente se hace necesario repetir los conceptos y “enseñanzas” con diferente narración. El conocer las falacias narrativas es una gran estrategia para enseñar a pensar a los alumnos, así además de enseñar conceptos, y habilidades, se les enseña a pensar.